Doña Tortuga: Eso lo dirá usted, caballero. ¡Que no los pueda ver no significan que no existan!. Es como si yo misma empiezo a decir algo cada vez más bajito. Llegará un momento en que usted no me oiga, pero eso no quiere decir que yo no lo diga y puedo seguir diciendo lo que sea que...
Aquiles: ¡Toma ya!. ¡A ver como sale de ésta! Demócrito: Efectivamente, tiene usted razón, Doña Tortuga. Pero si todas las cosas estuvieran hechas de trocitos infínitamente minúsculos, aceptará usted que todo el universo sería como un mar uniforme donde no se podría distinguir nada de cualquier otra cosa... Y eso no es lo que ocurre. Doña Tortuga: ¡Um...!, no sé si aceptarle ese argumento, pues parece oscuro y poco convincente. ¿Y cómo dice usted que serían esos supuestos átomos? Demócrito: Existe un sinfín de diferentes tipos de átomos en la naturaleza. Algunos son redondos y lisos, otros son irregulares y rugosos. Precisamente por tener formas diferentes podrían usarse para componer diferentes cuerpos. Aquiles: No se vaya usted por la tangente. También había dicho que son indivisibles, inalterables y eternos. Doña Tortuga: ¿Y qué quiere decir usted con eso? Demócrito: Pues que los átomos son la parte de la naturaleza que nunca cambia. Cuando un cuerpo, como un árbol, un animal, o nosotros mismos, muere y se desintegra, los átomos se dispersan y pueden utilizarse de nuevo en otro cuerpo. Pues los átomos se mueven en el espacio vacío, pero como tienen entrantes y salientes se acoplan para configurar las cosas que vemos en nuestro entorno. Doña Tortuga: Entonces, los átomos que ahora forman parte de mi cuerpo, algún día formarán parte de otros cuerpos... Aquiles: ¡Qué repugnante idea! Demócrito: Así es. Y no sólo pertenecerán a otros cuerpos, sino que algún remoto día del pasado pertenecieron a una alta montaña, a un gran océano o a alguna brillante estrella de la noche. Aquiles: Vaya, eso ya parece más agradable. Doña Tortuga: ¿Y hay algo que no esté compuesto de esos átomos? Demócrito: Sí, el vacío. Los átomos de mueven eternamente en el vacío. El vacío contiene a los átomos, pues si no existiera el vacío, los átomos estarían pegados unos a otros y los cuerpos no podrían moverse. Doña Tortuga: ¿Y no hay nada en el vacío? Demócrito: No, nada. El vacío es lo más cercano a la nada que uno pueda imaginar. Y nada más lejano a ser imaginado que la nada. Aquiles (observando que los jueces de carrera se preparaban): Ya ve Doña Tortuga, la carrera va a comenzar y este chiflado nos asegura que podremos correr hasta la meta gracias al espacio vacío que existe entre los átomos que forman el aire por que nos desplazaremos. O sea, que estamos formados de cosas que no vemos que se mueven en un lugar que no podemos imaginar. ¡Pues qué bien!... Entre este tío y el Zenón ese que apuesta a que nunca seré capaz de alcanzarle en la carrera, Doña Tortuga, esto se empieza a convertir en una reunión de charlatanes. Demócrito: De chiflados y charlatanes está lleno el mundo. Pero yo sugiero una idea... ¿chifladura?; quizás. ¿Útil?; sin duda. Aquiles: ¡Útil!. Algo que no se ve y que ni siquiera se puede imaginar. Está usted más loco de lo que pensaba. A ver, ¿dónde radica la utilidad de su hipótesis? Demócrito: Precisamente ahí está el punto fuerte de mi hipótesis. Lo explica casi todo: el movimiento, que hay sólidos, líquidos y gases, que el agua se evapore, que la nieve se derrita, la lluvia, las nubes... casi todo. Aquiles: ¡Vaya tío más arrogante! Demócrito: Cuando se trata de la Naturaleza, pues sí. Prefiero conocer una verdad que ser el rey de Persia, pues ello me satisface más que mil tesoros, y me llena de orgullo. Doña Tortuga: Pero todavía no sabe usted si es cierta su hipótesis. Demócrito: Funciona. Y si funciona no puede estar muy lejos de la verdad. NOTA: Este diálogo se puede utilizar como introducción al difícil tema de la teoría atómica en la enseñanza secundaria. Pero hay que hacer hincapié que este texto se refiere a la teoría atómica de Demócrito y no al concepto actual de átomo. El alumnado deberá adquirir una concepción de los átomos como "sillares básicos" que componen la materia, puesto que concebirlos como la parte más pequeña a la que puede llegarse en un proceso continuo de división, puede inducir a una idea de átomo como ente microscópico que mantiene las propiedades macroscópicas de la sustancia. -- MaiteRuiz - 07 Nov 2004| ClasificarRecurso | |
|---|---|
| AreasYMateriasEducativas: | MateriaFilosofia, MateriaFQ |
| NivelesEducativos: | NivelBachillerato, NivelSecundaria |
| CiclooCursodeAplicacion: | TerceroEso, CuartoEso |
| TipoRecurso: | LecturaTexto |